Quieres un top de Samsung, pero te piden más de 700 euros… ¿Compensa con la cantidad de dispositivos que pueblan el panorama Android?

Es un precio quizás excesivo, pero los gama alta de la firma coreana tienen un precio de salida elevado, al igual que otras marcas, esto no es nada nuevo. Pero Samsung está estudiando lanzar un programa en 2017 para vender dispositivos de alta gama de segunda mano, destinado sobre todo a los mercados emergentes, en los que los usuarios no pueden acceder a las versiones premium como los Galaxy S7 debido a su alto precio, más de 700 euros.

La firma coreana reutilizaría para este plan los terminales de alta gama de los consumidores de Estados Unidos y Corea del Sur que se han inscrito en programas de actualización de un año, es decir, que entregan sus terminales y los reemplazan por el último modelo a cambio de un pago adicional.

Por el momento no se sabe el descuento que aplicaría Samsung a los teléfonos usados, pero deberá ser lo suficientemente atractivo como para que los usuarios estén dispuestos a vender su terminal.

El modelo a seguir en este caso es el que ofrece Apple con sus iPhones. En este caso los dispositivos tienen un valor de reventa del 69% de su precio original después de un año desde su lanzamiento en Estados Unidos, mientras que la gama Galaxy, el buque insignia de Samsung, solo alcanza el 51% del precio original.

Apple vende además iPhones reformados en una serie de mercados, incluyendo los Estados Unidos, pero no da a conocer las cifras de ventas de este mercado de segunda mano. Tanto Samsung como Apple pretenden ahora llegar a mercados emergentes masivos como la India, donde el precio promedio al que se venden los teléfonos inteligentes es inferior a los 90 dólares (80 euros).

Y es que por lo general cualquier dispositivo Android pierde mucho valor una vez que han pasado unos meses desde su lanzamiento. Bien es cierto que la competencia en Android es brutal, mientras que Apple vende su Sistema Operativo como propio y único.

Nueva estrategia para contratacar los rivales chinos

Este nuevo plan también ayudaría a Samsung a contrarrestar las ventas de rivales chinos, que son capaces de ofrecer buenos dispositivos a un precio mucho más reducido. El buen hacer lo tenemos en marcas como Oppo y su reciente OnePlus 3 o Xiaomi con modelos como el reciente Redmi Pro.

El mercado de teléfonos inteligentes usados sigue creciendo, con 120 millones de dispositivos vendidos, alrededor de un 8% del total de ventas de teléfonos inteligentes en el mundo, según un informe de Deloitte.

Algunos analistas estiman que el mercado de segunda mano crezca a un ritmo superior, ya que cada vez hay menos avances tecnológicos en los terminales nuevos.

El riesgo de ofrecer dispositivos usados es que potencialmente podrían canibalizar las ventas de otros dispositivos de gama media de Samsung, aunque todo dependerá de cómo de receptivo este el mercado.

¿Y tú? ¿Qué prefieres? ¿Un top de gama de segunda mano de una marca reconocida o un terminal chino más económico?